YERKO NÚÑEZ: “NO TENEMOS MIEDO ROMPER LA ALCANCÍA” YERKO NÚÑEZ: “NO TENEMOS MIEDO ROMPER LA ALCANCÍA”
Sobra la aclaración, pues ya metieron mano en las arcas de los ahorros del país, dinero dejado por el gobierno anterior.   Con pretexto... YERKO NÚÑEZ: “NO TENEMOS MIEDO ROMPER LA ALCANCÍA”

Sobra la aclaración, pues ya metieron mano en las arcas de los ahorros del país, dinero dejado por el gobierno anterior.

 

Con pretexto de la pandemia del coronavirus y para cubrir su incapacidad, los golpistas ofrecieron canastas familiares, que después redujeron, para no hacer nuevas planillas, a dinero en efectivo para los que ya reciben el Bono Dignidad, el Bono Juana Azurduy y para los discapacitados, es decir para quienes ya recibían bonos en el anterior gobierno.

 

El gobierno de transición de Jeanine Añez encubre su ineptitud e incompetencia para atender la crisis sanitaria culpando por sus fallas al anterior gobierno, cuando lo cierto es que Evo Morales dejó una economía sólida y un país en crecimiento como nunca antes se había visto en la historia de Bolivia.

Según Añez y sus ministros, Bolivia estaría “padeciendo después de 14 años de despilfarro y corrupción”; sin embargo, los bolivianos saben que como nunca antes, durante el gobierno de Evo mejoró la economía y el país creció en un promedio mayor al 4 % anual, y esto a pesar del contexto regional desfavorable y a la caída del precio del petróleo.

Entre los años 1994 y 2005, el promedio del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita era de $us 961, mientras que en los 13 años del gobierno de Evo, el monto creció en 248%, alcanzando a $us 2.392, lo que fue evidente en la reducción de la pobreza y de la extrema pobreza en 20 %, permitiendo que tres millones de bolivianos entren a la clase media.

Este aumento de ingresos se apreció especialmente en los sectores de Salud y Educación. Mientras que entre 1980 y 2005 el presupuesto para Salud fue de Bs 14.900 millones, entre 2006 y 2019 fue de Bs 102.000 millones.

Entre 1825 y 2005 (en 180 años) se construyeron 1.084 centros hospitalarios en el país, mientras entre 2006 y 2019 se edificaron 1.036 infraestructuras hospitalarias. En cuanto a educación se construyeron 6 mil modernas unidades educativas en todo el país.

La infraestructura caminera tuvo un desempeño descollante durante el gobierno de Evo, en que se construyeron 5.389 kilómetros de carreteras asfaltadas. Por otro lado, siete millones de personas fueron beneficiadas con la instalación de gas domiciliario.

No menos importante fue el incremento paulatino del salario básico de Bs 420 al mes a Bs 2.100 mensuales, lo que fue percibido por las bolivianas y los bolivianos en sus bolsillos y les devolvió la dignidad.

Pero a este gobierno no le importa tirar todo por la borda y pese a ello no puede encubrir su falta de capacidad y su ineptitud para manejar el país, las que son más evidentes aún en la actual pandemia.

 

 

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