“LA MADRE DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE” “LA MADRE DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE”
Por Evo Morales Ayma.- SILVIA LAZARTE, LA INDÍGENA QUE DIO SU VIDA POR UNA BOLIVIA PLURINACIONAL Silvia Lazarte Flores ha partido dejándonos un gran... “LA MADRE DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE”

Por Evo Morales Ayma.- SILVIA LAZARTE, LA INDÍGENA QUE DIO SU VIDA POR UNA BOLIVIA PLURINACIONAL

Silvia Lazarte Flores ha partido dejándonos un gran vacío y una infinita tristeza. Fue la primera indígena y mujer en el mundo en asumir la presidencia de una Asamblea Constituyente que dio nacimiento a un Estado Plurinacional, un hecho histórico que representó la incorporación definitiva en los órganos de decisión estatal de indígenas y mujeres, mayorías excluidas en el país.

Y fue esta mujer, de apariencia pequeña pero grande en sus convicciones y fortaleza revolucionarias, quien condujo el proceso constituyente sorteando la resistencia de quienes defendían sus privilegios de casta de más de un siglo. Allí estaba Silvia, como una madre,  defendiendo a la Asamblea, con causa y sin temor, como había aprendido en su larga lucha de sindicalista que comenzó apenas cuando tenía 13 años en el Sindicato Pedro Domingo Murillo, en Villa 14 de septiembre, del Trópico de Cochabamba. Reemplazaba a su padre, Don Desiderio Lazarte que por eventos circunstanciales no había podido estar.

Nacida en Santiváñez, provincia Capinota del Departamento de Cochabamba, un 10 de enero de 1964, Silvia se trasladó al Chapare con su padre, gran sindicalista que peleó contra las dictaduras como muchos otros dirigentes campesinos, héroes anónimos.

La recuerdo en 1982, año de la reconquista de la democracia, elegida Secretaria General de la Central Nuevo Chapare, a los 18 años, decidida a asumir la dirigencia que apoyábamos algunos hermanos en medio de la desconfianza de una asamblea sindical mayoritariamente de varones, por su edad y, también, decían, por su condición de mujer. Pero, rápidamente se ganó el respeto de todos.

Ejercitada en el sufrimiento de los más pobres que sueñan toda su vida con un pedazo de tierra para labrar un destino más digno no solo personal sino colectivo, Silvia representaba la voz de los sectores más discriminados y humillados, por ser mujer y por ser indígena, y con un escrito desde su nacimiento: condenada a no tener futuro.

La trayectoria de la hermana Silvia es parte de la lucha colectiva, como decía ella, una lucha de los marginados y olvidados por la sociedad, de los que son tomados presos sin derecho a ningún reclamo ni a ningún abogado, como le ocurrió a ella en la cárcel de mujeres de San Sebastián, en Cochabamba, por indígena, mujer y productora de coca que para una mentalidad racista y patriarcal del neoliberalismo eran delitos. Pero ahí estaba Silvia, aprendiendo en el sufrimiento a forjar su carácter y a reafirmar sus principios en defensa de los más humildes de nuestra Patria.

No resultó extraño, pues, que la hermana Silvia, luchadora infatigable,  de palabra franca, actitud valiente y conducta intachable, fuera conquistando el lugar de reconocida lideresa sindical y política como ejecutiva de la primera Federación de Mujeres del Trópico de Cochabamba (FECAMTROP),  Secretaria ejecutiva de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas de Bolivia Bartolina Sisa (FNMCB-BS), federación que formaba parte de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y luego impulsora de la Confederación de Mujeres Bartolina Sisa. Más adelante, también concejala en el municipio de Villa Tunari cuando nuestro movimiento era proscrito por las élites políticas de la democracia pactada entre el MNR, el MIR y ADN.   En todas estas funciones se ganó el respeto y la admiración.

Silvia marchó, luego, al municipio de Santa Rosa del Sara, Departamento de Santa Cruz,  a producir arroz y maíz y a dedicarse a una granja, trabajo arduo que llevaba a cabo con su esposo aunque sin dejar atrás su actividad política con la misma pasión de aquella joven que apareció en el sindicalismo y comandó grupos de mujeres que marcharon a paso par de los hombres miles de kilómetros por la soberanía y la dignidad, historias valerosas por las cuales fue elegida representante por el MAS-IPSP del departamento de Santa Cruz ante la Asamblea Constituyente

En ese nuevo proceso, pese a los candidatos de gran trayectoria, las organizaciones sociales y el MAS-IPSP postularon a la hermana Silvia Lazarte para la directiva de la Asamblea Constituyente reafirmando que esta instancia debería expresar las luchas contra el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado. No sorprendió que fuera designada Presidenta de la Asamblea Legislativa, un hecho histórico trascendental aunque la prensa conservadora le exigiera título académico, mejor de abogada, para ejercer ese cargo  que representó dignamente. No soy abogada pero sé de las injusticias y la discriminación, porque soy mujer e indígena, decía quien imponía respeto en cuanto entraba a un recinto.

Frente al Estado republicano capitalista, patriarcal y colonial, Silvia Lazarte expresó la Bolivia diversa plurinacional, las luchas contra la opresión de indígenas, de mujeres y de los sectores populares urbanos y rurales que demandaban un Estado que integrara a todas las bolivianas y bolivianos en su conjunto.

Esa unidad en la diversidad en la Asamblea Constituyente se llamó Silvia Lazarte pero así también se llamó la lucha de las mujeres porque constitucionalizó los derechos políticos, económicos, sociales y culturales  y la paridad en los poderes del Estado reivindicados por el movimiento feminista boliviano.

Luego, humilde y sencillamente como vino, la hermana regresó a Santa Cruz a cultivar de nuevo la tierra, a las bases adonde vuelven las verdaderas y los verdaderos revolucionarios para seguir trabajando por mejores días para nuestra Patria y a exponer, como invitada central en algunos espacios, su experiencia en torno a cómo vencieron mujeres e indígenas la discriminación, el racismo y la represión en su larga lucha sindical y en los encuentros territoriales de la Asamblea Constituyente.

En noviembre de 2019, con la moral y convicción revolucionaria de siempre, denunció el golpe de Estado  policial militar cívico de la derecha en Bolivia, orquestado por el imperialismo y la OEA.

Hoy, Silvia Lazarte ha partido, retorna a la tierra que le vio nacer como la joven líder sindical, la revolucionaria, la indígena, la mujer que dedicó toda su vida a la lucha política, la madre de la Asamblea Constituyente que cumplió su sueño de una Bolivia nueva con mujeres y pueblos indígenas en los espacios de decisión del Estado, como en este honorable hemiciclo, que construyen dignamente su propio destino.

Descansa en paz. querida y entrañable hermana, vivirás por siempre en nuestros corazones y en la historia del pueblo boliviano que forjó una patria nueva. Tu fortaleza nos ayudará en el infortunio a no desistir jamás.

¡Hasta Siempre hermana Silvia Lazarte!

 

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