LA DERROTA DEL ARTE Y LA CULTURA PITITA LA DERROTA DEL ARTE Y LA CULTURA PITITA
Los días del golpe de Estado, una serie de dibujos aparecieron en las redes sociales, dibujos que transmitían los prejuicios de unos políticos que... LA DERROTA DEL ARTE Y LA CULTURA PITITA

Los días del golpe de Estado, una serie de dibujos aparecieron en las redes sociales, dibujos que transmitían los prejuicios de unos políticos que llegarían a palacio quemado de la mano de policías, militares y miembros de la iglesia católica.

El dibujante autor de nuestra portada, representa con precisión los tópicos grotescos del paradigma ideológico colonial.

El dibujo simboliza la festividad de “todos santos”, una mujer andina personifica a una trabajadora del hogar, y un joven (oriental de piel blanca) con una aureola de santo en la cabeza representa a un personaje de los movilizados por el cívico Fernando Camacho, célebre financiador del golpe de Estado.

El joven “salvador” del país, es de piel blanca y tiene una aureola en la cabeza. Es decir, es un santo. Vino a la ciudad de La Paz a evangelizar a los salvajes del MAS.

Según el inocente dibujo, “hubo un monumental fraude” orquestado por el dictador Evo Morales y el pueblo se vio obligado a movilizarse, junto a policías y militares “defensores” de la democracia, medios de comunicación e iglesia católica obedientes ambos de la voluntad de dios.

Sin embargo, la colonización de la subjetividad no comenzó el 20 de octubre de 2019, sino el 18 de diciembre de 2006, día en que un indígena, contra todo antecedente histórico, ganó las elecciones en un país educado a latigazos para despreciarse.

Como desde 1825, los medios de comunicación, han comenzado nuevamente su ardua tarea de destruir la nación.

Es la cultura pitita.

Son los “artistas” pititas que se escupen toda vez que se miran al espejo.

Así y todo, sin un peso en el bolsillo, el pueblo volvió a ganar una elección.

Felicidades.

Un abrazo a las mujeres y a los hombres que resistieron y resistirán a la anti patria.

Ell@s son la única garantía del futuro.

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