JUANA AZURDUY, LA MUJER QUE HIZO TEMBLAR A LOS REALISTAS JUANA AZURDUY, LA MUJER QUE HIZO TEMBLAR A LOS REALISTAS
En la época de la Colonia, las mujeres raramente podían aprender a leer. Juana Azurduy fue enclaustrada en el convento siendo adolescente, pero las... JUANA AZURDUY, LA MUJER QUE HIZO TEMBLAR A LOS REALISTAS

En la época de la Colonia, las mujeres raramente podían aprender a leer. Juana Azurduy fue enclaustrada en el convento siendo adolescente, pero las monjas no pudieron someterla. Escondida, leía la vida de Túpac Amaru y Micaela Bastidas, hasta leyó a sor Juana Inés de la Cruz, y por tanta “herejía”, la expulsaron.

Cuando conoció a Manuel Ascencio Padilla, él ya era un líder revolucionario. Se casaron en 1805 y tuvieron cinco hijos, cuatro de los cuales morirían en la guerra.

Manuel Padilla se enfrentó con las tropas realistas utilizando el método de guerrillas, venció en varias oportunidades y su nombre comenzó a convertirse en una leyenda. En 1813, los revolucionarios ocuparon Potosí y Padilla fue el encargado de organizar el ejército, tarea a la cual se sumó Juana mostrando mucho coraje. En poco tiempo, el prestigio de Juana Azurduy como una valiente guerrera se incrementó notablemente.

En marzo de 1814, Padilla y Azurduy vencieron a los realistas en Tarvita y Pomabamba. Pezuela, el jefe del ejército español, puso todo su batallón a perseguir a la pareja de caudillos. Las tropas revolucionarias debieron dividirse: Padilla se encaminó hacia La Laguna y Juana se internó en una zona de pantanos con sus cuatro hijos pequeños. Allí los niños enfermaron y dos de ellos murieron.

Poco después murieron las dos hijas, de fiebre palúdica y disentería. Dicen que ese momento comenzó una guerra brutal contra los realistas: “Padilla es cruel, es sanguinario. La guerra se ha desatado bárbaramente”, afirmó un realista.

El 3 de marzo de 1816, al frente de 30 jinetes, Juana venció a los realistas en El Villar, rescatando a su esposo que se encontraba prisionero. Por ese triunfo, Manuel Belgrano asignó a Azurduy el rango de Teniente Coronela del Ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata, con el derecho al uso de uniforme y sable. Fue una de las primeras mujeres en el mundo en alcanzar un grado militar.

Lograda la Independencia, recibió la visita del libertador Simón Bolívar, quien dijo: “Este país no debería llamarse Bolivia en mi homenaje, sino Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre”.

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