DE LA TRAICIÓN A JESUCRISTO A LA TRAICIÓN A LA PATRIA DE LA TRAICIÓN A JESUCRISTO A LA TRAICIÓN A LA PATRIA
Jesucristo, un personaje verdaderamente histórico, toda vez que a partir de su año de nacimiento se cuenta el inicio de una nueva era. Que... DE LA TRAICIÓN A JESUCRISTO A LA TRAICIÓN A LA PATRIA

Jesucristo, un personaje verdaderamente histórico, toda vez que a partir de su año de nacimiento se cuenta el inicio de una nueva era. Que en algún momento de su vida expulsó a los mercaderes de “la casa de su padre” (el templo), brindó su amistad a una prostituta (María Magdalena) y proclamó quizá uno de los discursos antimperialistas más elocuentes: “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, en un contexto histórico de total hegemonía global del imperio romano, fue traicionado por Judas justamente en esta época.

La sangre imperial romana pareciera mudar de época en época. De Roma al imperio británico, del imperio español al imperialismo norteamericano. Y como en toda época, la traición desde dentro aflora con características particulares, pero siempre con un denominador común: el servilismo a las potencias de la época en detrimento incluso del propio pueblo, de la propia patria.

En Bolivia, la analogía apropiada es la nota de 15 asambleístas de oposición enviada al presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, solicitándole casi de forma suplicatoria textualmente lo siguiente: “(…) solicitarle muy respetuosamente tenga a bien interceder en América Latina y evitar que Evo Morales vuelva a postularse a la presidencia del Estado (…)”

Dos aspectos preocupan, uno más que el otro. El primero el desconocimiento por parte de “los padres de la patria” sobre los principios más elementales del derecho internacional público como ser la no injerencia en asuntos internos de un Estado, la soberanía como principio básico e inalienable de los Estados y la no sumisión a potencias extranjeras (paradigmas abordados desde la época de la guerra fría con el movimiento de países no alineados, por ejemplo). Los asambleístas en este aspecto evidencian su profunda ignorancia del Derecho.

El segundo aspecto que preocupa aún más, es el servilismo con una potencia extranjera en decadencia como un reflejo de traición a la propia patria. Sirva esta cuaresma como un periodo de reflexión de la Bolivia soberana que tenemos o el país servil y limosnero al que algunos políticos intentan encaminarnos.

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