CASO ASSANGE: EEUU DICE DEFENDER LA DEMOCRACIA PERO ESPÍA A TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO CASO ASSANGE: EEUU DICE DEFENDER LA DEMOCRACIA PERO ESPÍA A TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO
La detención de Julian Assange el pasado jueves, ha puesto en evidencia una vez más la política intrusiva de Estados Unidos en todos los... CASO ASSANGE: EEUU DICE DEFENDER LA DEMOCRACIA PERO ESPÍA A TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO

La detención de Julian Assange el pasado jueves, ha puesto en evidencia una vez más la política intrusiva de Estados Unidos en todos los países del mundo espiando a sus mandatarios y persiguiendo a quienes como Assange, Chelsea Manning y Edward Snowden, hacen públicas las violaciones de ese país a los derechos humanos.

En ese sentido, analistas de varios países han denunciado la doble moral de EEUU al pretender dar lecciones de “democracia”, pero sin embargo, no pronunciarse sobre teocracias en el Medio Oriente, dictaduras en África, e inclusive su claro acercamiento a Corea del Norte con amistosos encuentros entre el presidente de EEUU, Donald Trump y Kim Jong Un.

Los analistas también consideran una hipocresía de Estados Unidos la reciente resolución de su Senado, que dice ver “con preocupación por las instituciones democráticas” una nueva postulación de Evo Morales a la presidencia de Bolivia, pero que simultánea y contradictoriamente su presidente Donald Trump, felicite calurosamente a Benjamín Netanyahu, como presidente de Israel reelecto por quinta vez consecutiva.

En ese sentido, intelectuales como el argentino Fernando Buen Abad, señalan que EEUU no tiene respeto por convenciones internacionales y ni siquiera por sus propias normas: “Si el capitalismo viola sus propias leyes e instituciones nacionales e internacionales, si ya no tienen respeto por los tratados ni las convenciones, no pueden esperar de nosotros respeto alguno por su palabrerío “demócrata”, basta de humillarnos”, escribió el filósofo en su cuenta de Twitter.

Igualmente, gran parte de la comunidad intelectual internacional ha manifestado su preocupación por la vida de Assange, quien probablemente sería extraditado a Estados Unidos. El politólogo Atilio Borón, afirmó que Assange podría ser condenado a muerte en caso de que la extradición se consume: “Nadie debe creer lo que dice el gobierno de EEUU, que enfrenta una condena máxima de 5 años”, escribió Borón en Twitter.

Asimismo, señalan que en caso de que Assange sea extraditado a EEUU, se sentaría un lamentable precedente para la libertad de expresión, ya que cualquier periodista que revele cosas que el gobierno de EEUU quiera ocultar, podría correr la misma suerte.

Trump: “Wikileaks es impresionante, amo a Wikileaks”

Sostuvo en noviembre de 2016 el actual presidente de EEUU, Donald Trump. La página periodística de Julian Assange, había hecho públicos los secretos comerciales sobre Hillary Clinton, revelaciones que lo favorecían en sus aspiraciones presidenciales: La Fundación Clinton y las adjudicaciones de contratos millonarios a empresas norteamericanas para la reconstrucción de Haití, la donación de millones de dólares provenientes del gobierno de Catar a dicha fundación o la red propagandística creada con periodistas afines para construir una imagen positiva de Hillary. Wikileaks también reveló que “The New York Times”, las cadenas CNBC y la CNN, trabajaban a sueldo para la campaña de Clinton, por lo que Donald Trump escribió satisfecho en su cuenta de Twitter: “Wikileaks es impresionante, amo a Wikileaks”.

Pero hoy el escenario periodístico es otro, el ajedrez geopolítico se ha desplazado hacia la otra orilla. Julian Assange, creador de la plataforma periodística Wikileaks, ha sido detenido en Londres.

La primera enmienda a la Constitución de los EEUU prohíbe expresamente la creación de cualquier ley que reduzca la libertad de expresión o que contravenga la libertad de prensa. Ese fue uno de los argumentos por los que el año 2014, el fiscal Eric Holder, se negó a avanzar en el juicio contra Assange. En un a entrevista con el Washington Post, respondió: “No puedo juzgar al líder de Wikileaks sin entrar en conflicto con la primera enmienda de la Constitución estadounidense”.

Pero hoy los fiscales son otros. La columna vertebral de la acusación contra Assange se asienta en el obstáculo que tuvo que sortear Wikileaks para obtener las contraseñas de las computadoras del Departamento de Defensa.

Sostienen que Assange se ofreció a intentar obtener dichas contraseñas. Sin embargo, la clave del servidor del Departamento de Defensa, jamás pudo ser descifrada, por lo que la filtración de documentos nunca ocurrió, es decir, acusan a Assange, de un delito que no existió.

La fiscalía, también imputa a Wikileaks de alentar a una fuente a proporcionar información secreta. Sin embargo, con ese criterio, millones de periodistas deberían estar presos. Convencer y exhortar a una fuente a suministrar información, es una práctica habitual del periodismo de investigación.

La última serie de documentos publicados por WikiLeaks, revela que EEUU, ha infectado con virus espías, los celulares, computadoras y televisores de millones de personas en el mundo. Los virus espías, permanecen en el sistema operativo, incluso si el usuario borra el disco duro.

Hoy, en medio de la avalancha de “fake news” (información falsa), que soporta la población, resulta inaudita la detención de Julian, periodista y militante de la verdad, quien ha sostenido en repetidas ocasiones que “conseguir información es fácil, lo que es difícil es publicarla”.

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