BOLIVIA: ESTADO AUSENTE EN SALUD, PRESENTE EN REPRESIÓN BOLIVIA: ESTADO AUSENTE EN SALUD, PRESENTE EN REPRESIÓN
En Bolivia, contrariamente a lo que se ve en otros países, la pandemia del coronavirus es sinónimo de represión. Mandatarixs del mundo informan acerca... BOLIVIA: ESTADO AUSENTE EN SALUD, PRESENTE EN REPRESIÓN

En Bolivia, contrariamente a lo que se ve en otros países, la pandemia del coronavirus es sinónimo de represión. Mandatarixs del mundo informan acerca de la enfermedad y piden conciencia social y solidaridad, ejecutando planes de contingencia médica. En el país, en cambio, sectores médicos protestan en las calles, familias del comercio informal ingresan a la incertidumbre, mientras el Estado se hace presente con la represión.

Si bien las cifras aún no señalan el pico de máxima gravedad del virus, llama la atención la falta de respuesta oportuna del Ministerio “transitorio” de Salud a las múltiples demandas que han surgido desde la  sociedad civil ante el avance inconmensurable del virus. El gremio de la salud, compuesto por médicos, enfermeras y administrativos, marchó por calles exigiendo ítems, equipamiento y barbijos para desplegarse al área rural. En las grandes urbes, los galenos afirman que los hospitales no darán abasto.

Este sector, otrora aliado del gobierno transitorio, que contribuyó en gran medida al derrocamiento de Evo Morales, hoy clama compasión a Janine Áñez hasta las lágrimas en las pantallas de televisión. La prensa nacional en reiteradas entrevistas pregunta a lxs ministros de turno: “¿cuáles son las medidas que el gobierno va a tomar?”. Las respuestas son divagantemente preocupantes.

Ante la exigencia ciudadana, cuando por fin se dicta la “cuarentena” mediante decreto supremo, sigue el espanto, porque no se tomaron medidas previas, no se socializó con instituciones civiles, organizaciones sociales, gremiales, comerciantes, no se puso ni el lenguaje de señas para que los sordos entiendan el mensaje. No se pauteó en radios comunitarias para que los pueblos se informen en sus idiomas.

En redes sociales ninguna campaña oficial de educación o informativa. Apenas si se observa una campaña contra Evo que titula “solo hizo canchitas”. Dato por demás insostenible, porque tanto la OPS/OMS reconocieron que el MAS hizo mucho más que los gobiernos predecesores. Un informe oficial de gestión señala: “Puntualmente, en la gestión 2005 el presupuesto para salud era de Bs 2.700 millones, presupuesto que en 2019 alcanzaba a más de Bs 18.000 millones, lo que refleja que en el gobierno del MAS, los recursos designados a salud se multiplicaron por siete”.

En cuanto a las campañas electorales, se puede ver desde la discreción de los candidatos hasta la desfachatez de fotografías con estos mensajes: “Estamos repartiendo alimentos para los más necesitados y adultos mayores en esta cuarentena, tu voto es importante!” (Partido Juntos en facebook).

Entonces, con una población mayoritariamente desinformada se procede a reprimir. El Ministro transitorio de Gobierno amenaza, detiene y/o cobra multas a la gente que vive del comercio diario y que no recibió ninguna inducción sobre el coronavirus. La palabra favorita del Ministro es “cárcel”. Los lugares de represión son seleccionados: barrios populares de El Alto, Oruro, Cochabamba, Santa Cruz. Mientras que supermercados, bancos y grandes negocios atienden sin afectar sus intereses económicos (así dicta el Decreto Supremo 4199).

Otra vez, policías y militares tienen mano libre para ejercer violencia y habilitan Bs 40 millones para compra de gases lacrimógenos, armamentos y demás pertrechos. Esa es la presencia del Estado en la crisis del coronavirus. En tanto, un Estado ausente en salud, seguridad y estabilidad, no acepta ni siquiera la ayuda internacional de Cuba y China.

 

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