ANTE LA DESIDIA DEL GOBIERNO LA CHIQUITANÍA SE CONSUME VIVA ANTE LA DESIDIA DEL GOBIERNO LA CHIQUITANÍA SE CONSUME VIVA
Mientras carolina Áñez utiliza los aviones de la FAB para organizar su cumpleaños, ante el silencio de los medios de comunicación, la Chiquitanía se... ANTE LA DESIDIA DEL GOBIERNO LA CHIQUITANÍA SE CONSUME VIVA

Mientras carolina Áñez utiliza los aviones de la FAB para organizar su cumpleaños, ante el silencio de los medios de comunicación, la Chiquitanía se muere.

Atrás quedó el avión Supertanker, y la decena de aviones que llegaron para combatir el fuego, ahora el gobierno se cruza de brazos, mientras los medios de comunicación anuncian que se han contagiado varios ministros, pero que se recuperan exitosamente en las clínicas privadas del país.

También desaparecieron los ambientalistas, que lloraban de pena por los miles de animalitos que morían calcinados ante la insensibilidad del gobierno anterior.

Los incendios de “la Chiquitanía” fueron la antesala, de un fuego mayor y terrible que incendiaría la voluntad popular.

Durante el día, miembros del ejército y voluntarios, combatían el fuego, por la noche “los muchachos de Camacho”, volvían a encender lo que se había apagado.

Los medios de comunicación lo sabían todo, pero no dijeron nada.

Por fin el gobierno logró apagar el fuego, pero ya era tarde, el golpe había comenzado.

Hoy las ONGs ambientalistas brillan por su ausencia.

El gobierno de facto aprobó el decreto Nº 4234, que habilita el uso de semillas transgénicas en Bolivia.

Pero las ONGs. Nada.

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